Como ambas patologías son de tipo inmunológico, los especialistas recomiendan realizar chequeos de celiaquía en personas diabéticas, ya que se los considera un grupo de riesgo.
La diabetes mellitus tipo I es una alteración endocrinológica que genera sed intensa, orina abundante, pérdida infundada de peso, mucha hambre, etc.
Estudios de campo han determinado que entre un 5 A 6% de los diabéticos tienden a padecer además de EC y un 0’4% de los celíacos desarrollan la enfermedad. Por lo que se deduce que las personas con diabetes son más proclives a tener EC que viceversa.
Los que tienen en común estas dos afecciones son ciertas mutaciones genéticas que actúan a modo de factor de riesgo.
Cuatro tipos de mutaciones características de la EC se dan también en las personas con diabetes tipo 1 y 2 variaciones de la diabetes juvenil aumentarían las probabilidades de desarrollar celiaquía. |